--------------------------------------------
La agresión al ministro de Gobierno fue
“en términos personales,
no en términos institucionales”,
aclaró Pullaro.
--------------------------------------------
La agresión al ministro de Gobierno fue
“en términos personales,
no en términos institucionales”,
aclaró Pullaro.
--------------------------------------------
Es el mismo concepto de cuando Milei promueve la estafa cripto $Libra como ciudadano y no como presidente; una especie de desdoblamiento del ser, de la conciencia, de la personalidad.
Pullaro y Milei conectarían así con los padecimientos del Dr. Jekyll y su ominoso Señor Hyde, pero no en clave de dramática angustia y culpa desgarrada; sino de muy práctica y conveniente evasión, de escape por la tangente, de eludir responsabilidades.
Curiosamente, la PRENSA LIBRE ha preservado hasta ahora el nombre de los correligionarios y abogados amenazadores sin aclarar si fueron sometidos al test de alcoholemia.
Cuidada la privacidad según exigentes estándares de periodismo, en alguna nota aclaran, sí, que no serían menores de edad sino sexagenarios en ciernes, con lo que les cabría todo el andamiaje legal para cumplir con las frases hechas y el humo de que en lo que quede de la Argentina de Milei regiría el mandato de que el que las hace las pagaría, según quién sea y sus circunstancias.
En este caso se trataría de la cuenta de vino o cerveza del bar de la Plaza de Mayo de la ciudad de Garay, según determine la investigación en curso.
Comentarios
Publicar un comentario